MARÍA BUENO

MARÍA BUENO

Proyecto: Muro-tela

La obra de María Bueno centra su interés en la memoria, la diversidad y las tradiciones. La artesanía, despojada del oficio, se despliega en su práctica a través del uso de materiales próximos y reconocibles, pertenecientes al entorno cotidiano que explora en su trabajo.

Su espontaneidad creativa, basada en el disfrute de los procesos manuales, y su colaboración habitual con personas ajenas al mundo del arte, como su propia familia, acercan su práctica a las creaciones Brut.

Para las Residencias Artísticas, María Bueno propone la creación colectiva de un gran mural textil. Una recopilación previa de retales y útiles de costura, donados por vecinos y vecinas de la localidad, constituye el punto de partida.

Trabajar con materiales encontrados, y no buscados, condiciona el proceso desde el comienzo, ya que se les reconoce una voz propia con la que las personas participantes entablan un diálogo para dar forma a muñecos, cojines y marionetas.

De manera intuitiva cosen, bordan y ensamblan. El hilo, los botones y los distintos tejidos trascienden su función práctica para convertirse en auténticos medios de expresión. Alrededor de la mesa, entre telas e hilos, el mural comienza a antropomorfizarse y, poco a poco, surgen las historias que dan vida a un personaje fantástico, textil y tridimensional que habita el castillo: Morisca-Chuza, señora hermosa y lechuza.